Viernes 28 de Abril de 2017 - 20:54hs. - República Argentina Edición # 1659

Revista #41 Agosto 2010 > América Latina

“Nueva revolución, nueva sangre, nueva mente”

La llegada del Bicentenario abre el camino para reflexionar acerca de qué bases de pensamiento pueden regir el camino de la Argentina y de la región en su conjunto, en base a la Integración Regional. Una mirada histórica, desde tiempos de la colonia, será fundamental para entender el presente y diseñar el futuro.


El camino de la Argentina

Por Juan Alfaro

La conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo otorga nuevas puertas para gestar pensamientos de cara al nuevo siglo que empieza en la historia de nuestro país.

Hace 200 años, distintos pensadores cimentaron los ideales por los cuales se realizaría la Revolución de Mayo. En principio, las ideas fueron inspiradas de en lo que fue la Revolución Francesa. Esa es historia conocida y dada en los principales manuales de las escuelas argentinas.

El propósito de este artículo es examinar mucho más en las raíces de nuestra historia, para enfocarnos en la llegada de los conquistadores españoles como el inicio de una etapa que no sólo dejó impregnada la cultura europea en tierras americanas, sino también un síntoma que tiene carácter mental y psicosocial, al cual denominaremos “complejo latinoamericano”. Este es un factor muy importante, que muchas veces es obviado por grandes autores y que es necesario a la hora de entender por qué nuestro país y el resto de los países conquistados por los europeos están sumergidos en el retraso, el subdesarrollo y la sumisión ante los centros de poder.

Dicho factor tiene un carácter mental y psicosocial, que fue el legado malicioso que nos dejó la Conquista y la Colonia y que aún en estos días está presente en el inconsciente colectivo de las sociedades latinoamericanas; es el gran motivo por el cual el despertar de la región todavía no ha sido total.

Según la Psicología, complejo es un conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban su comportamiento; decimos en este caso que es latinoamericano, porque el gran sujeto sufriente de este mal o como quieran llamarlo es cada uno de los habitantes nacidos en América Latina (los argentinos también).

El Complejo Latinoamericano nació con la llegada de los españoles a suelo americano, y se dispersó alojándose en la mentalidad de los latinoamericanos desde la Conquista hasta nuestros días.

La mentalidad europea es un factor determinante a la hora de analizar el Complejo Latinoamericano. Cuando los europeos llegaron al continente, traían en su haber centurias de años de relaciones de explotación, de invasiones, torturas y masacres, de irrespeto por la vida y el prójimo. Cobijados bajo la religión cristiana, jamás cuestionaron nada de estas atrocidades; por el contrario, las apoyaban en el nombre de Dios.
 
Bajo esta concepción, el periodista Juan Carlos Rodríguez sostiene que “gracias a esta ceguera religiosa, la vida cotidiana europea tuvo su sentido en la palabra de un Dios autoritario, tiránico, exterminador (…); y la gente no se interrogaba sobre el yo soy, porque la respuesta se hallaba en las páginas de la Biblia”.

Lo que Rodríguez pretende indicar es que la relación entre el conquistador español y el nativo americano recaía en un discurso del “tú (el indígena) eres un pecador, un indigno, un don nadie en el que no se puede confiar”, basada en la autodefinición de los españoles como hijos de Dios. Mediante esta ideología manifestaron que el que no abrazara el cristianismo no era humano, sino que era animal, salvaje, primitivo, bárbaro; lo que justificaba y otorgaba el derecho a disponer del otro como mejor les pareciera.

Ese discurso sirvió para que la relación entre el invasor europeo y el nativo americano generara la imposición psicológica en la mente del nativo del “nosotros somos-ustedes no son”.

A su vez, es necesario aclarar que el Complejo Latinoamericano no es sólo padecido por los descendientes de los indígenas de la región. Durante la Colonia, tanto mestizos como criollos -en diversos grados- sufrían de inferioridad con respecto al español. Esa pesada herencia está impregnada en la mayoría de los habitantes de nuestra tierra.

Con el tiempo, el control europeo sobre la voluntad de sus descendientes y de los indígenas americanos se sofisticó. Mediante el concepto de civilización se sostuvo o impuso que el antiguo invasor era gente civilizada a imitar.

De ese modo, la mentalidad del hombre latinoamericano se colocó en una posición de inferioridad con respecto al hombre europeo, y más tarde al hombre estadounidense, heredero imperialista de los primeros.

Nuestro pensamiento se reflejó en un sentimiento de querer ser como los europeos y/o los estadounidenses, y esto quizás -sin darnos cuenta- provocó en nuestra mentalidad la baja autoestima de considerarnos menos que ellos. Desde las enseñanzas en la escuela, el precepto a inculcar fue el cuento de que los europeos y posteriormente los estadounidenses eran gente civilizada y con un desarrollo cultural superior. Se olvidaba muchas veces, y aún hoy, el pasado de la región en torno a culturas altamente desarrolladas, como los Mayas, los Aztecas o los Incas, sólo por mencionar unos cuantos.

Bajo este marco, la situación de América Latina se sumergió en un criterio de superioridad-inferioridad en cuanto a su relación con Europa y Estados Unidos. Mediante el poder económico, militar y psicológico las potencias de turno inventaron maniobras de dominación en casi todo los sentidos. Una especie de colonización mental fue un factor determinante para que estos países nos impusieran su ciencia, su cultura, sus recetas económicas y el espejismo de la tecnología.

Acerca de esto, el periodista José Del Grosso dice que “los imperialistas europeos y estadounidenses se han valido del concepto teórico de civilizado para lavarnos el cerebro, mientras que en la práctica ha significado la imposición de la ideología de la dominación”.

Como hipnotizados por un embrujo mental, a lo largo de nuestra historia nos hemos degradado y marginado. La dichosa frase “América para los americanos”, pronunciada en 1823 por James Monroe, se ha incrustado en la mentalidad colectiva latinoamericana, como una sentencia que permitió que Estados Unidos se sitúe varios escalones arriba nuestro y se otorgue (o le otorguemos) el derecho de actuar en nuestro nombre, protegernos, intervenirnos, imponernos su civilización, su progreso, su desarrollo cultural e intelectual, sus valores, su derecho a vernos como seres inferiores y su derecho a explotarnos.

Esta descalificación, esta inferiorización, impuesta y aceptada, es uno de los elementos más poderosos para dominarnos y que produce el Complejo Latinoamericano.

En lo que concierne a la dominación del actual imperialismo sobre América Latina, la forma con que Estados Unidos mediante su política exterior sostiene el discurso de considerar a sus dominados como inferiores-bárbaros, sirve como una herramienta de supremacía para subyugarnos.

Por esta forma de colonización mental, en palabras del sociólogo Atilio Borón: “El intelectual colonizado, fiel a la tradición imperial de ´ninguneo´ a las colonias -invariablemente percibidas como pueblos bárbaros y justos merecedores del sistemático pillaje al que se ven sometidos- asuma como propia la visión del mundo de los amos”. Seguidamente, Borón plantea que, al igual que el Imperio Romano consideraba como inferiores-bárbaros a los habitantes de la Galia e Iberia (las actuales Francia y España) o como actuaba Gran Bretaña en su relación con la India, Estados Unidos y su clase dirigente sostienen la misma idea de inferioridad en relación con casi todo el resto del mundo, en especial su llamado “patio trasero”. “El razonamiento recae en convencer al otro de su insignificancia y de su inferioridad otorga al dominador una ventaja prácticamente decisiva en cualquier controversia”, sostiene Borón.

Bajo este amplio panorama es que el Complejo Latinoamericano ha afectado psicológicamente nuestra voluntad de tomar nuestro propio destino y hacer del mundo que realmente queremos y por el cual hace más de 500 años muchos grandes o pequeños personajes han estado luchando

LA EDIFICACION DE UN NUEVO MUNDO

Una vez conocido el Complejo Latinoamericano y sus consecuencias, ahora es necesario superar esa enfermedad y virar concientemente para que cada uno de los habitantes de nuestra gran tierra trace el camino hacia la cimentación de un nuevo mundo que nos permita desligarnos de los imperialismos, de la dominación y las directrices de países que nos sometieron hasta los días que acontecen.

América Latina presenta un escenario completo para llegar a tener un destino común de grandeza.

El filósofo José Pablo Feinmann nos dice: “No siempre triunfa el más fuerte. A veces, triunfa el más decidido”. Esa decisión faltante a la cual hace referencia, sumada al Complejo Latinoamericano, son factores esenciales por los cuales el desarrollo de América Latina no ha sido efectivo.

A su vez, esta heterogénea región fue y es crisol de varios grupos étnicos: los americanos nativos, los descendientes de europeos y los africanos negros, entre otros, que con el devenir del tiempo le dieron esa pluriculturalidad tan característica y rica de nuestro territorio.

Entonces, a esta altura de nuestra historia, con un mundo con características propias, con un pasado y presente común, y por lo tanto un futuro común, es tiempo de encontrar un nuevo destino para esta América profunda, que sirva de motor para la creación de un nuevo mundo, que englobe la grandeza de nuestras tierras y culturas, despojando de nuestras mentes al Complejo Latinoamericano.

El economista brasileño Theotonio Dos Santos nos transmite la idea de que en América Latina hay un clima vinculado a que algo es posible, a que estamos en condiciones de enfrentar a enemigos históricos. Nos alerta de aquellos defensores asalariados del gran capital, que tienen el predominio en los medios de comunicación, manipulando la opinión pública, y para esto nos sugiere que “uno de los puntos centrales de la lucha de los pueblos es romper con el terrorismo intelectual".

El 17 de diciembre de 1819, el Libertador Simón Bolívar decía en el Congreso de Angostura: “Para sacar de este caos nuestra naciente República, todas nuestras facultades morales no serán bastantes si no fundimos la masa del pueblo en un todo; la composición del gobierno en un todo; la legislación en un todo; y el espíritu nacional en un todo. Unidad, unidad, unidad, debe ser nuestra divisa. La sangre de nuestros conciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla; nuestra Constitución ha dividido los poderes, enlacémoslos para unirlos; nuestras leyes son funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos, que este edificio monstruoso se derribe, se caiga y apartando hasta sus ruinas, elevemos un templo a la justicia”.

Esta evolución colectiva ha sido presentada una vez más a nuestras acciones, el actual momento histórico nos está otorgando la posibilidad de contar con las herramientas para escribir nuestro propio destino, para engendrar y practicar nuestras propias ideas y de ese modo crear nuestro propio futuro.

“¿Tenemos todo prohibido, salvo cruzarnos de brazos? La pobreza no esta escrita en los astros; el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro designio de Dios”, nos enseña el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

El escenario está montado y las puertas para un nuevo cambio nuevamente están abiertas, depende de cada habitante de este posible nuevo mundo el creer y querer romper con el largo sometimiento que inunda nuestra historia. El futuro está en nuestras manos, y cada uno de nosotros tiene una pluma para escribirlo.
 

COMENTARIOS (40)

Leer todos los comentarios
Gl2OOkwcNW

Just the type of inihgst we need to fire up the debate.

adFupMAN9

Tambie9n como habeda declarado la UNESCO el af1o 1982, la cturula le da al hombre la capacidad sobre sed mismo. Es ella la que hace de nosotros seres especedficamente humanos, racionales, credticos y e9ticamente comprometidos.Eso y agradezco los comentarios. Espero que mucha otra gente se anima a exponer sus trabajos para que podamos compartir y debatir sobre nuestra querida diosa Cledo.

crorkz matz

tI7iVK I really enjoy the article post.Really thank you! Great.

AGREGAR COMENTARIOS

La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad de los textos, y el buen uso del lenguaje: las malas palabras y los insultos no serán publicados.