Lunes 21 de Agosto de 2017 - 14:51hs. - República Argentina Edición # 1774

Revista #51 Mayo 2012 > América Latina

ENTREVISTA AL EMBAJADOR DE ECUADOR: EN ECUADOR, EL LUGAR DE LA OPOSICIÓN LO HA PASADO A OCUPAR LA PRENSA

Wellington Sandoval Córdova recibió a Revista2016 en su despacho y no dejó tema sin tocar. Las luchas encaradas por el gobierno del presidente Correa, las estructuras rancias que se niegan a aceptar los cambios, el rol de la prensa, los desafíos de América Latina, UNASUR, ALBA, el recuerdo de Néstor Kirchner y muchos temas más en una charla distendida con un diplomático que no se calla nada.


Por Héctor Bernardo

 

 

El embajador de la República del Ecuador en Argentina, Wellington Sandoval Córdova, charló con 2016sobre la actualidad de su país, las similitudes de los gobiernos de Rafael Correa y Cristina Fernández, el rol de los grandes grupos mediáticos como referentes de la oposición, la herencia política revolucionaria del general Eloy Alfaro que hoy retoma Correa y el recuerdo de Néstor Kirchner, a quien define como “un gran patriota latinoamericano”; y afirma de manera contundente que si Ecuador no logra bajar a la mitad los históricos niveles de pobreza, significará que “hemos fracasado políticamente”.

-El presidente Correa ha tenido que enfrentarse a distintos grupos para poder impulsar cambios en Ecuador, ¿cuáles han sido los sectores que más trabas le han puesto?

- En Ecuador hay un dicho que afirma: “si quieres tener problemas, peléate con la Iglesia o con la Prensa”. Y no es necesariamente ese el orden de importancia, porque muchas veces la Prensa ha sido más poderosa. En la historia de Ecuador, los grupos económicos poderosos siempre han sido dueños de los bancos, los periódicos, la televisión y las radios. Ellos han manipulado la política del país a través del tiempo.

-Actualmente, ¿cuáles son los desafíos que tiene su gobierno?

- Lo que sucede en Ecuador a raíz del advenimiento de Correa a la Presidencia es un problema muy particular. El Presidente pretende hacer un cambio que se necesita hace mucho en el país, un cambio en las estructuras económicas y sociales. Durante estos 200 años teníamos el 45% de pobreza, y si no podemos bajarlo a la mitad es porque hemos fracasado políticamente.

Correa ha buscado orientar el país hacia una nueva concepción política, social y económica, y lo está logrando, a pesar de gran resistencia de quienes se ven perjudicados porque estaban acostumbrados a mantener la hegemonía económica y política del país.

-Para eso ha tenido que tocar diversos intereses.

- No hay duda alguna de eso. Porque el proyecto implica dar subsidios a la gente que no podía salir adelante. Dar la oportunidad a todo el pueblo para que acceda a salud, educación y vivienda, algo que antes nunca había sucedido. Hay que apoyar eso, porque para mejorar tenemos que igualarnos los ecuatorianos. No para abajo, para arriba. No queremos quitarle nada al rico, sino darle la oportunidad al pobre.

-¿En qué antecedente político se referencia el gobierno del Presidente Rafael Correa?

- Hubo un antecedente exactamente hace 100 años, el del general Eloy Alfaro. El Ecuador comienza su vida republicana en el año 1830, después de que se separó de La Gran Colombia. Durante los primeros 70 años de vida republicana cuatro familias ricas fraguadas en el Partido Conservador se apoderaron del país.  En 1895 surge un gran revolucionario, el general Eloy Alfaro. Él hace la primera gran trasformación del país. Una revolución liberal-radical. Pero la hizo de la única forma que podía hacerla en esa época: a sangre y fuego. Hubo una revolución sangrienta, que él eventualmente ganó y cambió estructuralmente al país, dándole igualdad de oportunidad a las mujeres, dándoles acceso a la educación, integrándolas a la votación y a la vida pública. Estableció la educación laica y obligatoria para  todos los ecuatorianos. Es decir que fue un cambio rotundo.

Lamentablemente esa transformación no llegó a cuajarse completamente porque lo mataron y se acabó la revolución. Ciertos aspectos fundamentales siguieron, pero en la gran mayoría se volvió al ostracismo anterior.Ahora Correa está haciendo una nueva revolución, pero esta vez en paz. La única diferencia con Eloy Alfaro es que esta vez es en paz.

-A lo largo de la historia, en América Latina, los procesos transformadores se han visto referenciados en un líder y luego de la muerte o desaparición de ese líder, como en el caso del general Eloy Alfaro, esos procesos se han visto interrumpidos. ¿Es posible que se esté produciendo algún tipo de cambio como para que, en la actualidad, la pérdida de un líder no implique la interrupción de esos procesos transformadores?

- Creo que sí. Creo que las nuevas tecnologías son clave para ello, por el acceso del pueblo a la información, que ahora es mucho más ágil, mucho más rápido. El hecho de que ahora la mayoría del pueblo acceda a la Internet facilita que pueda ver la realidad del país. Gracias a ello, el pueblo puede evitar que los viejos oligarcas vuelvan a apoderarse del país. Porque el pueblo ha visto que se ha ganado social y económicamente, y no va a permitir que se lo quiten. Creo que los cambios que se están produciendo en América Latina llegaron para quedarse.

-Si usted tuviera que señalar los pilares fundamentales del proyecto del presidente Correa, ¿cuáles resaltaría?

- Educación, educación y educación. Obviamente para ello necesita también de salud, porque uno de los problemas grandes que han tenido nuestros pueblos con respecto a la salud es la falta de prevención. Yo fui ministro de Salud en el año 2005 y soy médico, allí los estudios indicaron que entre los niños ecuatorianos había un 25% de desnutrición. En los dos primeros años de vida se forma el contexto de la corteza cerebral y cuando hay desnutrición se producen daños irreversibles en ella. Es decir que después de los dos años, por más que se les den a los niños todo el alimento que necesiten, el daño ya está hecho. Y eso ha sucedido: niños desnutridos que han crecido con deficiencias mentales, con deficiencia intelectual, incapaces de una buena educación, y ellos producen hijos y nietos pobres y desnutridos. Eso se vuelve un círculo vicioso. En Ecuador hemos atacado muy fuertemente esto y ha bajado tremendamente la desnutrición.

Claro, en las grandes ciudades y donde hay gente con mucho dinero prácticamente no hay desnutrición. La desnutrición es la del pueblo, la desnutrición es la de los barrios periféricos, los marginales de Quito y Guayaquil, y la desnutrición está en los indios que habitan los Andes. Allí está la desnutrición. Pero en el momento en que se los incorpora, que se los alimenta bien, se les da la chance de poder educarse igual que a otros.

-¿Las políticas aplicadas para solucionar este problema ya han mostrado resultados?

- En el Ecuador ya estamos empezando a ver los grandes cambios, pero su verdadero efecto se verá dentro de 15 o 20 años, cuando los niños de ahora sean universitarios o sean profesionales. Ahí podremos darnos cuenta del gran cambio que está produciendo el presidente Correa en el país.

-¿Cómo hizo el presidente Correa para favorecer la inclusión de los chicos en la educación?

- Ha habido varios parámetros. Por ejemplo, destinar un mayor porcentaje del PBI  (Producto Bruto Interno) a educación y salud. Dos cosas que van de la mano, porque cuando se apoya a la salud, se apoya indirectamente a la educación. Además se ha conseguido una recaudación enorme, porque es la primera vez en la historia del país que se están pagando los impuestos como es debido. Antes el eludir los impuestos era un deporte nacional en el Ecuador. El que pagaba era considerado un tonto. Ahora tiene que pagar todo el mundo, y de eso están concientes todos. Eso ha generado un mayor ingreso económico, lo cual, sumado al precio elevado del petróleo, ha hecho que el Ecuador incremente su dinero. Y eso el Presidente lo ha destinado para darle al pueblo mayor acceso a la educación, salud y vivienda.

-¿Cómo se comportado la oposición política respecto de estos cambios?

- La oposición se ha dedicado a lanzar sus historias pérfidas, agoreras, de que les van a quitar las casas o que les van a quitar las haciendas. En el siglo XXI esto no es ni siquiera pensable. Pero a través de la prensa estimulan constantemente estos rumores.

Desafortunadamente para el presidente Correa, no ha tenidouna oposición organizada e inteligente, y todo régimen democrático necesita una oposición inteligente y organizada que haga ver los errores. Porque nadie es perfecto. Una oposición inteligente hace ver qué cosas no se están haciendo bien o qué se podría hacer mejor. Pero eso no ha pasado en Ecuador porque la oposición estaba conformada por los grupos de viejos políticos que estaban enclavados en viejos partidos y que hoy prácticamente han desaparecido. Desafortunadamente, en Ecuador, el lugar de la oposición lo ha pasado a ocupar la prensa. La oposición del presidente Correa es cierta prensa que se ha dedicado a calumniarlo. La libre expresión es parte de la democracia, pero eso no significa libre albedrío para calumniar al Presidente.

-¿Qué opina del perdón que el Presidente le otorgó al periódico El Universal y a los periodistas que lo habían difamado?

- Creo que es un gesto que tiene dos facetas. A muchos de los defensores del sistema y de Correa no les gustó. Porque ellos sintieron la agresividad de la prensa y el ataque a mansalva. Pero otros creemos que fue para bien del país. Creo que esto viene a aplacar en cierta forma la crispación que tiene cierto grupo en Ecuador, porque la mejor forma de pelear es tener paz. La pelea en el Ecuador no es entre ecuatorianos, sino contra la pobreza, contra la mala educación, contra la falta de vivienda,  contra las epidemias. Esa es la pelea del presidente Correa y de eso tiene que darse cuenta nuestra prensa.

-¿Cuál es la importancia del ALBA en este proceso que ha encarado Ecuador en los últimos años?

- El ALBA es un concepto político. Los países del ALBA están tratando de cambiar su base política, que ha sido injusta y que ha sido un concierto de fallas desde el punto de vista de la gobernabilidad. Creo que se ha consolidado un grupo muy sólido. La fase política es muy positiva, pero tenemos que trascender más allá de ella. Eso es algo que ya estamos logrando, la integración económica y social. Latinoamérica es un punto importantísimo del planeta. Poseemos casi el 40% del agua dulce del mundo, y las guerras futuras van a ser por falta de agua. Tenemos la Amazonía, que es un pulmón del mundo. Cualquier alteración en ella producirá cambios climáticos irreversibles. Son elementos que tenemos que defender a mansalva. Y tenemos que unirnos con ese propósito.

Por otra parte, se están produciendo cambios en el tablero económico del mundo. Aparecen otras potencias, como China, India, Corea, los países asiáticos. Nosotros tenemos que volver la cara hacia el Asia, y la mejor forma de volver hacia ellos es como grupo, como Latinoamérica, no aisladamente como Argentina, como Ecuador o Brasil, sino como el grupo latinoamericano.

-¿Cómo está la relación con Argentina?

- El Ecuador nunca ha tenido una relación más cercana con Argentina en lo político, en lo económico y en lo social como la que tiene en este momento. Eso es por varios factores. El pensamiento político de la presidenta Cristina Fernández es muy cercano al pensamiento político del presidente Correa. Están peleando con el mismo fin. No voy a hablar de la política argentina, pero veo situaciones similares que políticamente se están dando en los dos países. Creo que lo que buscamos todos es el acercamiento y la unión latinoamericana que ya pensaron nuestros libertadores. Estamos haciendo cosas que debiéramos haber hecho hace 200 años. Parece que recién nos estamos dando cuenta de que San Martín y Bolívar tenían razón cuando decían “integrémonos”, “seamos una sola cosa”. Si estamos pelando juntos, vamos a vivir juntos y vamos a triunfar juntos. Eso es lo que está buscando en este momento Latinoamérica, y en ello la Argentina y el Ecuador van adelante liderando esa unión latinoamericana.

-¿Cómo vivió Ecuador el fallecimiento del ex presidente argentino Néstor Kirchner?

- Fue un acontecimiento muy grave para el UNASUR. Hay que acordarse deque el Ecuador propuso el nombre del ex presidente Néstor Kirchner para que fuera el primer secretario general de la UNASUR, reconociendo los valores de ese gran político sudamericano. No le tengo que recordar yo a los argentinos el estado económico y político en que estaba su país en el momento que Néstor Kirchner se hizo cargo del gobierno. Sin embargo, trabajando con inteligencia, con dolor, con valentía, con decisión no solamente logró sacarlos del enclavamiento económico en que estaba Argentina, arregló el problema económico internacional y desde ahí arrancó la Argentina con un incremento anual de entre el 8% y 10% del PBI, algo que aún se mantiene y que es impensado en Latinoamérica. Y, lógicamente, él sentó las pautas para la integración latinoamericana, y esa fue la razón por la que el presiente Correa creía que Néstor Kirchner era la persona más idónea para comenzar a conducir la UNASUR. Desafortunadamente, los designios de la vida hicieron que se nos vaya un gran hombre, no solamente un gran argentino, sino un gran latinoamericano. Y nosotros, los ecuatorianos, hemos sentido en carne propia la perdida de ese gran líder.

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Why do I bother canllig up people when I can just read this!

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