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Revista #56 Junio 2013 > América Latina

INJUSTICIA AMERICANA

Hace 14 años cinco ciudadanos cubanos fueron detenidos en Miami, sometidos a un juicio lleno de violaciones a sus derechos y condenados injustamente. Pese a la protesta de los organismos internacionales estos hombres aún continúan detenidos.


Por Héctor Bernardo

El 12 de septiembre de 1998, cinco ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos fueron arrestados, acusados de “conspirar para cometer espionaje”. Un sector del gobierno norteamericano, grupos mafiosos de Miami y medios de comunicación cómplices crearon una barrera de mentiras y silencio que ocultó la verdadera historia de estos jóvenes.

Debido a los ataques constantes que el pueblo cubano sufría por parte de las redes mafiosas instaladas en Miami –que causaron miles de muertos y heridos- el gobierno de la isla decidió enviar a cinco de sus hombres para infiltrarse en estos grupos y evitar nuevos atentados. Estos hombres en ningún momento intentaron cometer espionaje contra el gobierno de Estados Unidos, o realizar acciones que pusieran en peligro la seguridad de ese país o de sus ciudadanos.

Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labadiño Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehweret llevan más de 14 años detenidos en prisiones de máxima seguridad. Mientras tanto, los líderes de los grupos terroristas siguen paseándose libremente por las calles del país que se autodenomina gendarme mundial en la lucha contra el terrorismo.

En la actualidad sólo René González Sehweret ha podido regresar a Cuba, los otros cuatro integrantes del grupo siguen detenidos. En el caso de Gerardo la condena alcanza  hasta dos cadenas perpetuas.

Miles de personas en todo el mundo –entre ellos varios premios Nobel de la Paz, líderes mundiales, incluso intelectuales y artistas norteamericanos– reclaman la inmediata libertad de estos hombres; sin embargo, la Justicia y los gobernantes estadounidenses hacen oídos sordos.

Este año los legisladores Carlos Raimundi, Carlos Heller, Gastón Harispe, Juan Carlos Junio y Carlos Salomón presentaron en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina un proyecto de declaración de solidaridad con los cinco ciudadanos cubanos, sumándose a los miles de reclamos que se han dado a nivel mundial.

Para entender con más claridad la injusticia que se comete contra Los Cinco es necesario recorrer la historia de presiones que los sucesivos gobiernos norteamericanos han generado contra el pueblo cubano.

 La agresión permanente

Cuando se concretó el triunfo de la Revolución, el 1º de enero de 1959, el dictador Fulgencio Batista huyó hacia República Dominicana, mientras muchos de sus cómplices y adeptos decidieron hacerlo hacia Miami. Desde aquel momento, esa ciudad del sureste de Florida se transformó en el refugio de sectores antirrevolucionarios. Allí recibieron el apoyo –en ocasiones velado, en otras descaradamente abierto– de los sucesivos gobiernos norteamericanos y sus agencias de inteligencia.

El 15 de abril de 1961 más de 1.500 mercenarios de la Brigada 2506 –con el apoyo y financiamiento de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI)– bombardearon  y luego intentaron invadir Cuba a través de Playa Girón, Playa Larga y Bahía de Cochinos. Los revolucionarios cubanos consiguieron derrotar a los mercenarios provenientes de Miami, pero el ataque causó cientos de muertes.

Además de la Brigada 2506, la ciudad de Miami fue cuna de muchos grupos terroristas, como Omega 7, Hermanos Al Rescate, Alfa 66, Comandos F4, etc.

Entre los criminales que lideraron esos grupos, los más conocidos son Luís Posada Carriles, Orlando Bosch Ávila, Virgilio Paz, Dionisio Suárez y los hermanos Novo Sampoll.

Desde la ciudad de Miami, estos terroristas planificaron y ejecutaron decenas de ataques contra el gobierno y el pueblo cubano.

Entre ellos tal vez el más dolorosamente recordado sucedió en octubre de 1976, cuando mercenarios contratados por Posada Carriles y Orlando Bosch pusieron una bomba en un avión que se dirigía a Cuba; como resultado de este atentado murieron 73 personas.

A este ataque siguieron otros a hoteles, restaurantes y toda clase de centros turísticos. También se atacaron las plantaciones para perjudicar la producción de alimentos.

La lista de agresiones de los terroristas radicados en Miami es realmente interminable.

Más allá de las pérdidas materiales que estos actos produjeron al Estado cubano, 50 años de constantes ataques han provocado la muerte de 3.478 personas y han dejado incapacitadas a otras 2.099.

Es en ese contexto que Cuba decidió enviar a cinco voluntarios para infiltrarse en las redes terroristas de Miami, a fin de conseguir información y evitar nuevos atentados.

 El caso

En junio de 1998 se produjo en La Habana una reunión entre las autoridades del Ministerio del Interior de Cuba y representantes del FBI, en la cual los miembros del gobierno cubano les entregaron varias carpetas que contenían información detallada de planes para atentar contra la isla que organizaban los grupos terroristas residentes en Miami.

En lugar de usar la información proporcionada por el Gobierno cubano para detener a los terroristas, la reacción de las autoridades del FBI fue buscar y detener a quienes la habían recabado.

En la madrugada del 12 de septiembre de ese mismo año, el FBI detuvo a Los Cinco. Contra ellos se realizó un juicio que estuvo cargado de violaciones a sus derechos.

En ese contexto no fue de extrañar que los acusados fueran condenados con penas totalmente desmedidas para la hechos que se les imputaban.

El 9 de agosto de 2005, la Corte de Apelaciones revocó el veredicto de culpabilidad por considerar que en Miami no se realizó un juicio justo. Exactamente un año después, por pedido explícito del gobierno norteamericano, la Corte de Apelaciones anuló la revocatoria.

El 2 de septiembre de 2008, la Corte de Apelaciones de Atlanta ratificó la sentencia de Los Cinco, pero anuló, por considerarlas incorrectas, las condenas de Antonio Guerrero (de una cadena perpetua más 10 años pasó a 21 años y 10 meses), de Fernando González (de 19 años pasó a 17) y Ramón Labañino (de una cadena perpetua más 18 años pasó a 30 años), y se ratificaron las condenas de Gerardo Hernández (a dos cadenas perpetuas más 15 años) y René González (a 15 años).

Sin dar explicaciones, el 15 de junio de 2009 la Corte Suprema de Estados Unidos anunció que no iba a revisar el caso.

El 27 de mayo de 2005, el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dictaminó que la privación de la libertad de Los Cinco “es arbitraria y está en contravención del artículo 14 de la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.

En la actualidad, a pesar de las campañas internacionales por la libertad de Los Cinco -entre las que se destaca la iniciada por más de 10 premios Nobel, como Pérez Esquivel, Rigoberta Menchú y Günter Grass– estos héroes cubanos siguen detenidos injustamente y a dos de ellos no se les permite recibir la visita de sus esposas. Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, hace 12 años que lucha por ver a su marido.

COMENTARIOS (39)

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