Lunes 21 de Agosto de 2017 - 14:48hs. - República Argentina Edición # 1774

Revista #56 Junio 2013 > América Latina

"QUEREMOS QUE NOS PERMITAN SER PADRES"

Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández Nordelo, es una incansable luchadora por la libertad de Los Cinco. En charla con Revista2016 recuerda el momento de la detención de su marido, la lucha internacional que crece cada día y reivindica la lucha de los antiterroristas. Con mezcla de ruego y exigencia, le dice al presidente Obama: “Que regresen a casa. Quiero despertar junto a Gerardo todos los días”.


Por Federico Martelli

A pocos días de cumplirse 15 años de la injusta detención de los Cinco Héroes Antiterroristas cubanos, Revista2016 dialogó en Cuba con Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández Nordelo. Luchadora incansable, Pérez nunca ha relegado ni un minuto en la pelea por la libertad de los Cinco.

En una charla a corazón abierto, recordó el momento de la detención de su marido, el juicio cargado de violaciones, la lucha de los organismos internacionales. Analizó la posibilidad de que Barack Obama los indulte y se permitió soñar con el ansiado reencuentro con su marido.

-¿Cómo recibió la noticia de la detención de su marido?

- Era el año ‘98, septiembre. Yo estaba en Cuba. Recibir la noticia para mí fue una sorpresa. Yo creía que Gerardo estaba realizando estudios superiores en Argentina, eso era lo que yo conocía. Cuando me dan la noticia de la actividad que realizaban, que era la búsqueda de información en las redes terroristas anticubanas del sur de la Florida, para mi fue, además de una sorpresa, una situación ilógica, totalmente desconocida. En ese momento empecé a procesar información, recordé ver a Gerardo con un grupo de cubanos que desde la década del ‘90 trataban de que Cuba se protegiera de las acciones terroristas. Ahí es cuando tu despiertas de un gran golpe y empiezas a pensar qué va a ser de tu vida, porque hasta ese entonces había total silencio.

El cargo era conspiración. Uno ahí dice: “¿En qué momento estoy? ¿Qué es lo que demanda el momento y cuáles son tus reservas y tus fuerzas?”. Ahí te das cuenta que Gerardo había dejado atrás todos los intereses personales por un bien mayor.

Hasta el momento que empezó el juicio, en el 2000, fue casi imposible comunicarse con ellos. A René lo presionaba la fiscalía y el FBI para que negociara, se declarara culpable y declarara en contra de los otros compañeros a cambio de que el estatus migratorio de su esposa fuese respetado y pudiera quedarse en Estados Unidos. René, por supuesto, no cedió ante ese chantaje, por eso Olga fue deportada a Cuba. Esa fue la primera vez que tuvimos una noticia directa de alguien que nos hizo saber lo que sentían y pensaban estos hombres.

-Decirle juicio a esa farsa era darle un estatus que no tuvo.

- Pienso igual y me alegra que esa también sea la visión de un periodista, la visión de otras personas que no seamos los familiares, porque cualquiera pudiera interpretar que estamos resentidos y que por eso calificamos así al juicio.

Realmente fue un juicio violatorio a la constitución, a todas las leyes norteamericanas. Fue un juicio donde se orquestó un gran show para poderlos condenar. Desde ese momento hasta nuestros días todo ha estado articulado para lograr que la opinión pública internacional minimice el caso de Los Cinco. Porque cuando a ellos los llevan a una primera presentación ante una Corte a las 72 horas de ser detenidos son declarados al mundo como espías cuando el cargo todavía no se había determinado y después se definiría como conspiración.

- No me sorprende que sea el mismo país que 100 años antes condenó a los mártires de Chicago en un juicio tan falaz como este. Lo que sí es sorprendente es que en esas mismas tierras, quienes entrenaban para cometer actos de terrorismo eran quienes finalmente derribaron las torres Gemelas. Bien relatado está en el texto de García Márquez acerca de la incongruencia, la falsedad y la soberbia con que el poder norteamericano persigue a los patriotas cubanos. No tuvieron en cuenta lo que sucedía y años después sufrieron consecuencias gravísimas.

- Efectivamente. Por eso cuando nosotros hablamos del trabajo de los Cinco, lo decimos de forma general. Han sido ya 15 años de encarcelamiento, pero sus acciones evitaron que se repitieran hechos como el atentado contra el avión de Cubana de Aviación.

Cuando nosotros hablamos de lo que sucedió en Cuba en la década del ‘90 con la ola de atentados, hacemos referencia a eso porque es lo más cercano a nuestras edades.  En Cuba hemos sufrido una historia de terrorismo. Sí, la necesidad de Cuba de protegerse de esas acciones son las que obligó a que se enviaran a estos hombres a buscar esa información, pero también porque los gobiernos de Estados Unidos nunca les pusieron freno a esas acciones.

Los Cinco trabajaban para el beneficio de los cubanos y de todo el mundo. Esa es la historia de los Cinco. Una historia que ha sufrido muchas mutilaciones, mucha censura de los grandes medios de prensa que no han querido publicar la verdad. Con eso lo que se mancha es la historia del periodismo, se mancha la verdad y la supuesta democracia del país que dice luchar contra el terrorismo, que dice defender los derechos humanos, los mismos derechos humanos que a estos hombres le han negado en todo momento. No se les  permitió tener un juicio justo. No permitir el derecho de las visitas a René de Olga y negar la mía es una violación a los derechos humanos. Haberlos tenido en confinamiento solidario durante 17 meses, cuando la ley establece que es sólo un máximo de 60 días para alguien que ha cometido indisciplina en la cárcel. Estos hombres fueron detenidos, llevados al interrogatorio y de ahí a la celda de confinamiento solitario. Eso también es una violación a los derechos humanos.

- Hoy la realidad en el continente es totalmente distinta a la de hace 15 años. ¿Creés que UNASUR y CELAC deben jugar un papel más activo?

- Esto es una lucha de todos los países de América Latina, por supuesto. América Latina es la primera que reclama el regreso de los Cinco. Esta es una lucha que tiene que trascender a las organizaciones políticas y a las organizaciones de derechos humanos. Esto tiene que ser una lucha del mundo entero, porque el terrorismo está vigente en cualquier parte. Todos podemos ser víctimas de una acción terrorista.

Estos hombres son cubanos porque nacieron y se formaron aquí, pero hoy pertenecen al mundo entero.

-¿Puede Obama indultarlos?

- Puede hacerlo. Obama en su condición de presidente de los Estados Unidos tiene prerrogativa constitucional que le permite tomar una decisión humanitaria, ya sea por una amnistía, por una acumulación de penas, etc. Él tiene todas las facultades para poder hacerlo. Y no es algo inusual. Obama ya lo ha hecho en su mandato, les retiró los cargos a unos israelíes que sí habían entregado información a Israel. Sin embargo, les quitó los cargos y salieron sin ningún tipo de problema, sin haber cumplido ninguna pena. También hizo un canje en el caso de los diez rusos que fueron detenidos y que fueron rápidamente intercambiados con otros presos que tenía Rusia. Es algo que Obama puede hacer y en este caso hay algo diferente y es que no existen pruebas ni evidencias para demostrar cargos contra estos hombres que ya han cumplido 14 años en la cárcel. Estos hombres son inocentes y sin embargo Obama ha mantenido un silencio total sobre el caso.

Muchos presidentes de América Latina y de Europa han reclamado por la libertad de los Cinco. También lo han hecho organizaciones internacionales como Amnistía, que en el informe del 2010 le pedía al presidente Obama tomar una solución humanitaria ya que se habían agotado los recursos legales. Lo han hecho organizaciones de derechos humanos, organizaciones religiosas de otras tendencias, ciudadanos y personalidades de todo tipo que le han escrito al gobierno de Estados Unidos.

Algo que nosotros no vamos a aceptar es que Gerardo muera en la cárcel con su doble cadena perpetua, por cargos que la fiscalía nunca pudo demostrar.

-¿Tenés fe en tu reencuentro con Gerardo?

Claro…

-¿Cómo imaginás ese día?

- Mira, eso me lo han preguntado y nunca logro describirlo. Prefiero que sea un momento único, que tenga espontaneidad, naturalidad. Por supuesto, ese será un momento histórico e íntimo para nosotros. Lo que quiero es que Gerardo pueda regresar ahora que todavía estamos aquí. Las familias hemos tenido muchas pérdidas, hemos tenido muchas situaciones difíciles, Gerardo ya perdió a su mamá en el año 2009, René acaba de perder a su papá.

Hablamos que de las madres que quedan tienen más de 75 años, hablamos de las esposas. Yo que soy la más joven, ya no soy tan joven como lo era hace 15 años. Se nos ha privado la posibilidad de tener hijos. Ni siquiera eso se nos ha permitido, a pesar de haber pedido. Nosotros lo que queremos, al menos mientras dure el encarcelamiento, es tener un hijo. Queremos que nos permitan ser padres, porque la edad biológica mía va a impedir lograrlo más adelante.

Queremos que Obama se sienta con la libertad y con el respaldo del mundo a la hora de tomar la decisión de liberarlos. Ya sufrimos demasiado. Quince años son suficientes. Que regresen a casa. Quiero despertar junto a Gerardo todos los días. Tenemos ese derecho. 

COMENTARIOS (35)

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UuD5yGhLG

Peerfct shot! Thanks for your post!

crorkz

wDzMPq Major thanks for the blog article.Much thanks again. Much obliged.

SLRpWjSBtiu

I have had an ingrown toaneil for the last six weeks or so and have been putting off seeing a doctor because this condition has sometimes fixed itself, but this time there was no chance. So yesterday I had to see the doctor about a bite on my foot and couldn't hide the toe, so he decided to do a wedge resection. With lollipop in mouth (I must have sugar when having needles! If not I feel faint & nauseous), my doctor gave me three needles (one vial) of general anaesthetic- only one did I feel. It stung but not as bad as knocking an ingrown nail on something. He then left me with a rubber band tourniquet for about ten minutes and when he came back he cut out the side of the nail and a small part of the nail bed, and gave me one stitch. I didn't feel a thing! The shard he removed was the size of a fingernail, the nailbed was only sesame seed size. Felt like such an idiot for putting it off for so long!!! After a few hours it throbbed a bit, nothing that two paracetamols couldn't fix. My nail is a little bit smaller, maybe a millimetre, but the relief is well worth it. Off to have my dressing changed now

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