Viernes 28 de Abril de 2017 - 20:54hs. - República Argentina Edición # 1659

Revista #25 Marzo 2009 > Educación

Adriana Puiggrós: “Hay que hacer un gran acuerdo político educativo”

El mundo no sólo vive una de las crisis económico-financiera más profunda de las últimas décadas, sino, además, un cambio de paradigma, que podría decirse, es de los más importantes en los últimos cien años. Países que sostuvieron el modelo neoliberal salvaje aplican medidas “anticrisis” en las cuales hay una presencia notoria del Estado como garante de la igualdad de oportunidades y de la redistribución de la riqueza. La planificación de las estrategias educativas de cara al futuro próximo, es una de las herramientas con la que cuentan los Estados para hacer frente a la debacle.


Por María Elisa Ghea

Revista 2010 conversó con la presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación, Adriana Puiggrós, sobre planificación, gestión y desafíos de la educación Argentina.
    

PRIMER BALANCE
 
Ya pasaron dos años desde que se sancionó la nueva Ley de Educación Nacional. ¿Cuál es su lectura hoy?

Que se puso en tensión, en el buen sentido, a todo el sistema educativo. Lo que implica que debemos pensar nuestros proyectos educativos no sólo para resolver el presente, sino, además, planificar la política educativa de cara al desarrollo y a las necesidades de la Nación. La sanción de una ley siempre tiene efectos, pero si bien algunos son inmediatos otros se ven a mediano y largo plazo. Los inmediatos son aquellos estructurales. Por ejemplo, que las provincias tengan que adecuar sus leyes a la LEN. También debieron empezar a adecuar la estructura de su sistema escolar en cuatro niveles educativos: inicial, primaria, secundaria  y superior.

En este sentido ¿lo más significativo es adaptar la estructura de la secundaria y el nivel inicial?

Más allá de que en la mayoría de las provincias la primaria y la secundaria quedaron en seis años y, en una minoría en cinco años, para todas las jurisdicciones la secundaria pasó a ser un ciclo unificado y desapareció el polimodal. Hay otras muchas cosas que incluye la ley, pero señalo esto porque es un cambio que implica además modificaciones prácticas y muchos esfuerzos de recursos humanos y económicos.

¿Como por ejemplo?

Adecuación de edificios, de la forma de organización escolar, de rutinas, del trabajo de todo el personal, desde el trabajo del docente hasta el trabajo del portero que tiene que adecuarse a que va a haber niños, adolescentes, chicos que están pasando el portal de la adolescencia. En ese sentido lo que hay es un esfuerzo que debe hacerse para que el conjunto del personal de la escuela conciba al adolescente como una unidad, porque durante el menemismo, con la Ley Federal, realmente quedó profundamente dividido el adolescente. Es decir, el chico de 13 y 14 años que todavía iba al EGB, a la primaria básica, y que estaba con niños de 6 a 11 años siendo ya un adolescente, estaba infantilizado.

¿Y al que iba al Polimodal?

Al que iba al polimodal se lo consideraba como alguien que pertenecía  a una parte no obligatoria de la educación y que no tenía las características o no se lo consideraba integralmente un adolescente. Por lo tanto el tema era que pasara el polimodal y que aprendiera, que se le enseñara, se le impartieran los programas del polimodal,  pero no había una preocupación por el adolescente integralmente.
 
¿Con las actuales leyes esto se modificó?

No podemos pretender que sea tan inmediato, porque implica un cambio cultural, superar ese cambio cultural que produjo la educación, el modelo del neoliberalismo. O sea, así como todo el fenómeno neoliberal produjo grandes impactos en el orden cultural, ¿cómo no iba a producir un impacto en el propio sistema educativo?

Del que nadie entendía nada. Una sumatoria de siglas que significaban espacios distintos dentro de un mismo espacio.

Pero nada es casualidad. Dividir al sistema educativo, de la forma  como se lo hizo, significó dividir a los sujetos. Entender que el adolescente debe tener espacios propios, que debe tener una educación integral, que no debe trabajar, es todo un esfuerzo social y cultural. El neoliberalismo rompe ese esfuerzo, lo retrasa, retrasa las acciones en pos de darle dignidad al adolescente.

¿Y qué es lo que manda a hacer en este sentido la Ley?

A “re-situarlo”.  Creo que es la primera cuestión que la LEN manda a hacer cuando habla de la educación secundaria integrada, de una educación que se vincule con el trabajo y, al mismo tiempo, brinde una formación humanística. Lamentablemente la ley no habla de la educación física suficientemente, debería haberse integrado educación física y deporte de una manera mucho más contundente. Con lo cual se puede decir que desde que se dictó la ley es que se ha puesto en tensión a todo el sistema educativo en el buen sentido.

DESAFÍOS Y PRIORIDADES DE LA EDUCACIÓN

Hay un tema recurrente que tiene que ver con la formación y capacitación de los docentes. ¿Cómo debería ser esta formación?

 Hay capacitación docente a través del Instituto Nacional de Formación Docente (INFOD), bien hecha, pero al mismo tiempo, me parece, es insuficiente.  No por la concepción, que es buena, el personal que dirige el  INFOD está altamente capacitado, pero hay que avanzar hacia políticas más universales. Si pretendemos que la educación, las políticas educativas tengan éxito, tenemos que contar no sólo con los padres, los alumnos, buenas políticas planificadas para la educación, más inversión, sino, además, con docentes que puedan acceder a la capacitación permanente.  Creo que habría que hacer un gran programa de capacitación docente en el nivel nacional. Que las provincias adhieran, pero me parece que es una gran tarea de políticas públicas nacionales.

¿Y eso no implicaría una gran inversión presupuestaria?
 
No significa más presupuesto del que hay, sí implica reorganización presupuestaria, quizás. Nosotros hicimos la experiencia en la provincia de Buenos Aires. Hicimos una política universal de capacitación docente en servicio, con puntaje, gratuita y obligatoria, que funcionó muy bien, y estamos hablando de que en esa jurisdicción hay unos 230 mil docentes, la mitad de todo el sistema nacional. Eso es lo que hay que hacer en todo el país. Si funcionó allí, ¿por qué no va a resultar en todo el país?

¿Con respecto a la infraestructura edilicia necesaria para el sistema?

La construcción de más escuelas siempre es necesaria. Quizás no hay dimensión de la cantidad de escuelas que se construyeron y se están construyendo, pero son muchísimas. Y una cosa para destacar es que  por fin en la Argentina –desde Perón— las escuelas  están bien hechas, bien situadas, teniendo en cuenta las características de los alumnos, o sea, características de las edades distintas. Los jardines de infantes son muy lindos y son jardines que no sólo tienen el edificio, sino que están bien amoblados, tienen juguetes, entre otras cosas. Da gusto entrar a esas escuelas.  

Sin embargo la sensación que hay es que los edificios escolares están muy deteriorados, que los docentes no están capacitados, que los chicos no quieren estudiar…

Ese es el discurso de los “desalentadores”, de los que todo el tiempo son opinólogos pero que no acercan una solución al problema. De los que sólo informan de las cosas que se hacen mal y no de las que se están haciendo bien.  Señalo algunas cuestiones, ahora —a diferencia de lo que sostienen muchos que dicen que más chicos abandonan la escuela, que hay chicos que no estudian, ni trabajan ni, nada— hay más alumnos en las escuelas. Recordá que hasta hace sólo dos años lo que es hoy la secundaria no era obligatoria. Los adolescentes, muchos, muchos, tenían que salir a rebuscársela por ahí porque no había políticas públicas para ellos. No estamos hablando de hace un siglo, estamos hablando de hace 6 años. Entonces, quien piense que la desinversión que hubo en la educación durante años, y la desidia, puede resolverse de un día para el otro está totalmente equivocado. Sí, hay que reparar escuelas, hay que hacer más jardines, más escuelas secundarias, pero no puede no reconocerse que se ha avanzado.

Hay que establecer prioridades…
 
La ley plantea prioridades. Cubrir la sala de cinco, el secundario y también proporcionar el servicio para tres y cuatro años, porque la educación inicial fue universalizada, es decir, el Estado tiene la obligación de  proporcionarlo, de proporcionar el servicio. Los padres tienen la obligación de mandar los chicos a la escuela desde los cinco años, al preescolar, pero entonces hay que hacer jardines, se van a hacer jardines pero falta mucho. El tema de la secundaria es un tema crucial. Ahora se han construido muchas secundarias, pero todavía hay que alcanzar un piso porque en la Argentina no se construyó —y muchos menos planificadamente— desde hace muchas décadas.

¿Cómo hacer para que se cumpla la obligatoriedad de la secundaria, cuando justamente sus integrantes son adolescentes-jóvenes?


Lograr que la universalidad de la primaria se cumpliera llevó 100 años. Porque, más o menos, se terminó de cumplir a finales de la época de Perón, por ahí, y fueron 80 años. Después se volvió para atrás, se retrocedió. Luego de la caída de Perón se comienza a retroceder. Creo que se va a tardar una década, seguro, porque también la posibilidad de que se cumpla la obligatoriedad secundaria tiene que ver con que la sociedad sea capaz de mantener a una generación de pibes fuera del mundo laboral.

¿Eso qué depende?

Depende de eso: de que la sociedad sea capaz de mantener a una generación de chicos fuera del mundo laboral. También de las formas para motivarlos. Al chico que no le gusta estudiar en realidad se le está enseñando mal. Porque, digamos, algún interés en la vida tiene que tener, y la secundaria tiene que abarcar un espectro lo más amplio posible de los intereses de la vida y de la cultura joven. Muchos dicen: tiene que haber becas. Tiene que haber becas, pero no se puede becar a todos. La beca es que la escuela sea gratuita y vos poder agregarle una ayuda.

¿Pero, por qué no se podría?

Porque deberías tener un presupuesto inimaginable, un Estado riquísimo que sea capaz, imaginate, no sólo de sostener gratuitamente la enseñanza sino, además, pagarle a los pibes para que vivan. Es decir, pagarle un sueldo porque van a la escuela es un presupuesto inimaginable. Otra cosa es que haya, ahí si, una política destinada a los sectores más pobres.

¿Por qué existe la sensación de que la inversión es poca en educación?

Porque es poca. Porque hay que invertir dos veces más de lo que se invierte.

Igual, fue creciendo en estos últimos años…

Si, pero igual la Argentina viene muy atrasada y necesita una inversión más grande. Hay que duplicar o triplicar el presupuesto para las universidades, por ejemplo.

PLANIFICACIÓN  EDUCATIVA

Hay tres cuestiones que siempre están en algún momento del año en tensión: gremios, gobiernos y salarios. ¿Qué opina?

A ver, más que los gremios docentes a mí me parece que desde el punto de vista de las reivindicaciones de los docentes,  creo que  —y ahora que en paritarias nacionales arreglaron un básico— hay que llegar a una pauta de aumento automático de los salarios. A una pauta como a la que llegamos con los jubilados. Una movilidad salarial, cada 6 meses. Una pauta por la cual el básico nacional aumente y después cada provincia negocie sobre ello lo que quiera.

¿A cuántos años se puede planificar la educación hoy,  en estas circunstancias, en este mundo que nos rodea?

De acá a diez años, pero hay que ponerle contenido a esa década.

Que no es sólo educativo.

Claro. Además, tenés que tener alguna idea de cómo llevarlas a la práctica, porque hay una tendencia a hacer análisis de contextos, de lo que pasó, de lo que está, pero no de cómo modificar, resolver, imaginar el futuro.

¿No haría falta un gran acuerdo político educativo? Los gremios, los padres, los docentes, los funcionarios,  los legisladores, cada uno aportando algo.

Creo que si, pero es más superestructural. Ahora es una buena oportunidad para que la Presidenta lo haga. Hacen falta políticas educativas universales destinadas a los grandes problemas. La construcción de escuelas es una política educativa universal, la capacitación docente hecha en el nivel nacional, la alfabetización —que sí se hace—, pero se hace desde otro ministerio, se hace desde el Ministerio de Desarrollo Social.

DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR COMO MOTOR DE DESARROLLO

¿En grandes líneas, qué le sucede hoy al nivel superior?

Están rebasadas las instituciones, las universidades tradicionales y los institutos, porque la demanda de la educación superior ha crecido mucho y cambió su naturaleza. Es una demanda de tipo territorial, porque se quiere  seguir estudiando sin emigrar del lugar donde se vive.  Además, hay una gran necesidad por parte del aparato productivo de contar con capacitaciones que se fueron perdiendo.  

¿Esto qué significa?

Quiere decir que la demanda territorial no es sólo hacia la universidad sino, además, hacia el conjunto de lo que constituye la educación superior.

¿Cómo se resuelve?

La crisis no se resuelve pensando en el viejo esquema. Hay que hacerlo construyendo un complejo y amplio sistema de educación superior vinculado al desarrollo científico, tecnológico y productivo. En ese sentido la ley anterior ya planteaba la existencia de un sistema y reconoció varios tipos de instituciones que son las universidades, los institutos universitarios, los colegios universitarios y los institutos de formación docente y técnica de educación superior, mal llamados no universitarios o terciarios. Todo eso hace  un complejo sistema donde habría que agregar algunos centros regionales, porque ahora lo que ocurre es que casi espontáneamente se arma.

¿Por eso se habla de una nueva Ley  de Educación Superior y no de una reforma?


Así es, lo que hay que hacer es otra lógica, ni siquiera es una discusión con el menemismo, es que pasó el tiempo y es otra lógica, es otro país y tenemos que pensar en otra cosa.

¿Qué es la calidad educativa?

Mirá, la calidad educativa es un término vacío. “Tiene que haber más calidad en la educación”, bueno, a ver ¿qué quiere decir “tiene que haber más calidad de la educación”? ¿Que cuidemos la lengua?, ¿que  aprendan inglés?, ¿que haya una cultura digitalizada? ¿Qué es? Yo puedo desarrollar eso. Te puedo desarrollar hasta el infinito, para otros puede no ser eso. Hay gente que piensa que calidad de educación es formar gente que obedezca. Calidad de educación superior, ahora, para los acuerdos de Bologna, significa que todos los programas, de toda Europa, de todas las universidades sean iguales, eso es calidad de educación. Para mí no es eso calidad de la educación, para mí es limitación a la calidad de la educación.

¿Tiene que ser mayor el presupuesto para la educación superior?

Sí, de eso no caben dudas. La universidad mejoró en cuanto a presupuesto, hasta en algo muy importante que son los salarios docentes que son razonables, lo cual no quiere decir que naden en la abundancia, pero en comparación con lo que cobraban hacen diez años, mejoró. Tienen que mejorar más todavía para que puedan tener un sólo trabajo, para que pueda cumplirse la d.0edicación exclusiva. Ahora hay un 20% de dedicación exclusiva en el país. Hay que subir eso.

¿Cómo hacer para que las investigaciones estén más ligadas a la necesidad de desarrollo nacional?

Hacen faltan dos cosas. Una que haya planificación desde algún organismo central que no tenga intereses o problemas específicos tan serios como tienen los rectores cada uno en su universidad, sino, algún organismo que pueda planificar el conjunto  de la educación superior en la Argentina y ahí, me parece, que es un organismo en donde el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva tiene que tener una presencia importante y, probablemente, alguien de economía.
 

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yCjSQr3aON1

What's it take to become a sublime expenudor of prose like yourself?

askvQrsgMgdVO

tXIyD8

SlkpemPUMdud

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