Jueves 27 de Abril de 2017 - 02:22hs. - República Argentina Edición # 1658

Revista #42 Septiembre 2010 > Educación

De la resistencia a la institucionalización

Jardines comunitarios. Constituidos históricamente como espacios de resistencia frente al modelo neoliberal de los noventa, iniciaron en la Provincia de Buenos Aires un proceso de institucionalización a partir de la sanción del Decreto de Asignación Universal por Hijo.


Por Emiliana Balmaceda

Los jardines comunitarios, originados como consecuencia del modelo neoliberal de los ochenta y noventa, que acrecentó la exclusión social, comenzaron el camino de su reconocimiento legal a partir del Decreto de Asignación Universal por Hijo (1602/09) para la protección social, sancionado en octubre último.

Sus premisas se basan en la inclusión de los niños en las escuelas, en la participación comunitaria y la retención de la matrícula escolar.

Sus orígenes

Como se dijo, los jardines comunitarios nacieron durante los años ochenta y noventa, como consecuencia de las políticas neoliberales que provocaron un corrimiento del Estado, la ausencia de construcción de políticas públicas;  el resultado de semejante escenario no podía ser otro: la pobreza y la exclusión social se incrementaron en forma generalizada.

En este contexto, numerosos ciudadanos decidieron hacerse cargo de dicha situación y comenzó un proceso de organización popular con el objetivo de proveer a la población de salud, educación y recreación.

En la mayoría de los casos, se trató de mujeres que tomaron  las riendas de la situación para satisfacer las necesidades vitales de sus comunidades. Es por eso que, en muchas ocasiones, reciben el nombre de “madres educadoras”.

En numerosos casos,  ante los cierres de fábricas y los despidos en masa, muchos hombres perdieron su trabajo y se sumergieron en una profunda depresión. Fueron las mujeres quienes  comenzaron a trabajar para satisfacer sus necesidades, por lo que tales hombres debían quedarse a cargo de sus hijos. En este contexto,  muchas de ellas comenzaron a organizarse para conformar los jardines comunitarios y dar una respuesta a las necesidades primarias.

La Directora Provincial de Educación Inicial, Elisa Spakowsky, hizo referencia al protagonismo del género femenino: “en general, fuimos las mujeres las que defendimos y construimos estas cuestiones alternativas.  De alguna manera, por naturaleza, es la que defiende a los niños por sobremanera. Construyeron estos espacios, que fueron enriqueciéndose, de los comedores escolares, hasta crear una institución educativa; permitieron que los chicos encontraron un lugar en el mundo”.

Tanto es así que se constituyeron como experiencias educativas variadas y numerosas, organizadas por fuera del sistema educativo, con diferencias en cuanto a su composición etaria, sus necesidades y características.

Con la recuperación del protagonismo del Estado, luego de padecer diez años de implacable gestión de política neoliberal, surge la posibilidad de que estas experiencias formen parte del sistema educativo.

Horacio Bouchoux, Director Provincial de Política Socio-Educativa, puso énfasis en ello: “nosotros no vinimos acá a contener a los pobres que un modelo neoliberal deja afuera a partir de una distribución injusta de los ingresos. Nosotros vinimos acá a formar parte de la reconstrucción de un Estado que tiene como uno de los pilares fundamentales la redistribución de ingresos, la justicia social y la integración regional latinoamericana”.

Recién en 2003, en el marco de una política social inclusiva, la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, mediante el Proyecto “Todos a la escuela”, obtuvo un acercamiento a los jardines con el fin de lograr la inclusión de la sala de cinco años en el sistema educativo. Se contabilizaron 178 experiencias educativas y 25.000 niños fueron atendidos en dichos espacios. Luego, a través de la Resolución 3800 del año 2007, algunos jardines comunitarios fueron incorporados a la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DIPREGEP).

De esta manera, se conformó un lazo entre los jardines y la Dirección, a partir del cual comenzaron a realizarse encuentros entre ambos actores para dar cuenta de las necesidades de los jardines, y generando, no sólo un relevamiento estadístico, sino un profundo diálogo entre ambos.

Se organizaron a través de  mesas distritales para la reunión de los referentes de los jardines de los distintos distritos. De esta manera, se presentan los problemas de cada institución y las posibles soluciones. Es decir, se realiza un diagnóstico en cada mesa para la implementación de un plan de acción.

Un paso hacia la institucionalización de los jardines comunitarios fue la promulgación de la Ley impulsada por la entonces Senadora Provincial Adela Segarra (conocida como “Ley Segarra”), que  promueve la creación de "jardines maternales" que, con el nombre de "organizaciones para el cuidado integral de niños y niñas", se dedican a la atención de chicos de 45 días a 4 años.

La ley promueve el reconocimiento a las instituciones creadas por organizaciones comunitarias y la capacitación de las "madres cuidadoras".

Cabe señalar que algunos sectores cuestionaron esta ley por entender que promovía el funcionamiento de servicios con personal sin título docente a cargo de la labor pedagógica. Sin embargo, la ley está reglamentada y se espera su aplicación una vez que se hayan institucionalizado los jardines comunitarios.

En un relevamiento realizado por la DGCyE, alrededor de 800 experiencias comunitarias de distinto tipo fueron registradas en todo el territorio bonaerense, poniendo en relieve la dimensión de la educación comunitaria en la provincia de Buenos Aires.

A partir de esta incontrastable realidad es que desde el año 2008, el equipo de la Dirección Provincial de Política Socio-Educativa viene trabajando en un “Programa de Apoyo y Acompañamiento a Experiencias Educativas de Nivel Inicial de Carácter Comunitario”, con el propósito de avanzar en la institucionalización de estas experiencias. En julio último, en la Universidad de La Matanza y ante un público de más de 800 docentes y alumnos, se realizó la presentación de dicha propuesta,  que fue recibida con alto grado de aceptación.

“Este es un programa que puede llevarse a cabo dado que el Estado está recuperando su centralidad frente a la obligación indelegable que tiene de hacerse cargo justamente de la educación de todos los niños y las niñas desde 45 días, en nuestro caso, hasta los cinco años”, subrayó Spakowsky.

Los temas más importantes a tratar, que hoy continúan desarrollándose, son los siguientes: la dinámica organizativa, el trabajo con el diseño curricular de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, la necesidad de capacitación de los trabajadores de los jardines, la necesidad de construcción de la identidad de las madres cuidadoras y de legitimación de la teoría de conocimiento que construyeron a medida que educaban a los niños.

La AUH abrió definitivamente la puerta de la institucionalización  
A partir de la sanción del Decreto de Asignación Universal por Hijo, se tornó prioritario el otorgamiento del Código Único de Establecimiento (CUE) para los jardines comunitarios. Esta medida permite reconocer el proceso socioeducativo en instituciones comunitarias y cumplir con la libreta de protección social.

Bouchoux explicó que “la Asignación Universal por Hijo se plantea en base a dos ejes, es una política universal e integral. Universal en el sentido de que todos aquellos que están en condiciones de acceder a este derecho pueden hacerlo más allá de sus vinculaciones en el territorio, etc. Y es integral porque, al mismo tiempo que plantea una remuneración, un ingreso para los padres de estos pibes, implica iniciativas respecto de la salud y de la educación,  que  seguramente se van a ir ampliando en el transcurso del tiempo”.

En la actualidad, se ha producido un avance en el proceso de institucionalización de más de 300 jardines comunitarios mediante el CUE, lo que posibilita que 10.000 niños de Sala de 5 puedan percibir la Asignación Universal por Hijo.

El CUE ya fue otorgado a diferentes jardines comunitarios del conurbano bonaerense. Mario Secco, intendente de la localidad de Ensenada, caracterizó a la Asignación Universal por Hijo “como este oxígeno que les dan a los municipios con todas estas cosas fundamentales para que nosotros vayamos dejando atrás esa industria de los comedores clandestinos. Con lo de la década del noventa, nosotros corríamos a ver cómo conteníamos, ya que  habíamos hecho la industria del comedor clandestino, porque poníamos dos tablones debajo de un galpón y ahí le dábamos de comer a la gente”.

Dentro de los objetivos de la Dirección Provincial de Política Socio-Educativa, en relación con los jardines comunitarios se espera el otorgamiento de cargos directivos y el comienzo de la capacitación a docentes de estas instituciones.

En líneas generales, Bouchoux recalcó  la cuestión central que debe afrontar como Director Provincial de Política Socioeducativa: “esos son los problemas que se plantean cuando hay una política educativa que se piensa como inclusiva, como parte de un proyecto de país con  justicia social. Nosotros no queremos tener los problemas de las políticas compensatorias. Nosotros no queremos tener el problema de ver cómo la educación tapa los baches de un Estado que se ausenta. Ese problema es el que tuvo la educación durante mucho tiempo, que tuvo el sistema educativo durante las décadas del neoliberalismo. Nosotros queremos estar discutiendo cómo hacemos para que todos los pibes vuelvan a la escuela, aprendan, se queden y terminen sus estudios”.

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