Miércoles 29 de Marzo de 2017 - 00:24hs. - República Argentina Edición # 1629

Revista #28 Junio 2009 > Fútbol

Ángel Cappa: “El periodismo deportivo es sencillamente un negocio”

A los sesenta y tres años, Ángel Cappa dirige a Huracán y es el entrenador del momento. En el fútbol mercantil, frívolo e indiferente de hoy, la presencia de un bahiense, admirador de Paulo Freire (“me gusta aquello de “el maestro no enseña nada, ayuda a aprender al alumno”), permite que aún nos ilusionemos con un cambio en la mentalidad de nuestros futbolistas. En esta nota se habla poco de la pelota. El lector sabrá comprender.


Por Pablo Llonto

¿Cómo era ser jugador de fútbol y militante del peronismo de Base en aquellos 70? ¿Se interesaban los jugadores de fútbol por la política?

No era algo excepcional ya que por entonces muchos jóvenes en distintas actividades militábamos y compartíamos el sueño de una sociedad más justa. Los jugadores se interesaban como casi todos ya que había una esperanza de un mundo mejor.

¿Cómo empezó su vida política? ¿Fue su padre? ¿Fueron los amigos del barrio? ¿Fue la época?

Fue mi abuela materna quien contándome su vida me generó, involuntariamente, una rebeldía ante las injusticias. Después comprendí los motivos sociales, políticos y económicos. Ella contaba, como si fuera natural, todo lo que había sufrido por su condición social que aceptaba resignadamente, a pesar de ser una mujer muy rebelde en otros aspectos.  También influyó la época de auténtica crisis que se vivía y el deseo que, casi todos, teníamos de cambiar la realidad.

¿Qué era el peronismo entonces para un joven con sueños de ser futbolista y llegar a primera?

Era el sistema político que había permitido a mis padres, y a todo mi barrio, tener una casa propia, mandar los hijos a la universidad, defender sus derechos ciudadanos, utilizar una sanidad gratuita, gozar de vacaciones pagas, etc. Más tarde comprendí aquella frase de Eva Perón: el peronismo será revolucionario o no será nada. Bien, no fue revolucionario.

¿Se considera usted un setentista en la forma de ver la vida y en la forma de ver el fútbol?

No. Me considero un hombre de este tiempo con los mismos ideales aunque adaptados a la época en que vivimos, sin que eso signifique resignar ni una sola de mis ilusiones de entonces.

¿Habrá sido una coincidencia el Huracán de toque y toque campeón del 73 y la primavera camporista del 73?

Creo que sí, fue una coincidencia. Han aparecido equipos de fútbol estupendos en épocas terribles, como el Madrid de Di Stéfano, por ejemplo.

¿Qué cuestiones de este gobierno usted apoya y cuáles critica?

De este gobierno apoyo la política de Derechos Humanos, aunque incompleta, la intención de una nueva ley de radiodifusión para que permita la palabra no sólo a los dueños del poder, sino a todos y algunos gestos en política internacional. Pero mientras siga habiendo tanta miseria y marginación, y las estructuras económicas, sociales y políticas permanezcan inamovibles, hay demasiadas cosas para criticar y desear que cambien.

Usted invitó a algunos jugadores del plantel y al cuerpo técnico a visitar la ESMA? ¿Cuáles fueron las impresiones de aquello que más los conmovió y que luego comentaron?

En general el descubrir sobre el terreno de una realidad que durante muchos años se encargaron de ocultarles o distorsionarles.

El año pasado tres jugadores campeones del 78 fueron a River a jugar el Partido por la Memoria, Houseman, Luque y Villa. ¿Ha tenido oportunidad de hablar con ellos o con otros futbolistas de la época sobre el tema?

No, no tuve oportunidad de hablar con ellos sobre ese tema.

El individualismo y el consumo han ganado a importantes sectores de la sociedad. ¿Cómo se intenta, desde el fútbol, o desde la dirección técnica, invitar a pensar diferente, a ser solidario?

El fútbol bien jugado encierra valores que contradicen totalmente los valores de una sociedad como la nuestra donde el vale todo es la fórmula más importante del capitalismo que quieren imponer y en rigor lo logran con mucha frecuencia, aunque aún quedan espacios que permiten resistir y albergar esperanzas.

¿Cómo imagina el fútbol, el deporte, en el país que usted sueña?

Un fútbol donde ganar no sea lo único, donde el placer de jugar no estuviera reñido con el resultado, y donde jugar bien no despertara sospechas.

¿Qué cosas cambiaría en el periodismo deportivo? ¿Pediría a los periodistas que preguntasen mejor, que dejaran de ocuparse de los temas frívolos o triviales del fútbol?

El periodismo deportivo como el periodismo a secas, es sencillamente un negocio y se rige por la lógica del beneficio rápido. Eso le permite obviar cualquier otro valor que no sea ganar dinero y gozar de cierta impunidad. Por suerte siguen habiendo excepciones.

¿Sabe ya a quién va a votar o al menos, a quién no va a votar?

Sé que no voy a votar a la derecha. O mejor dicho a la derecha evidente. Que no voy a votar a quienes defienden los intereses de los que realmente mandan y a quienes no les importa en absoluto la democracia. Sé que no voy a votar a los que hablan de inseguridad sin importarles un bledo de la mayor inseguridad que es el hambre de millones de personas y la vida sin futuro ni esperanzas de todos ellos. Sé que no voy a votar a quienes nos robaron y nos siguen robando nuestras riquezas y nuestras ilusiones. A quienes nos reprimieron y nos reprimen (aunque de manera distinta). No sé aún a quien voy a votar.

Además de usted, ¿habrá más gente en el ambiente del fútbol a quien le interese discutir, por ejemplo, el proyecto de ley de radiodifusión? ¿Qué dicen? ¿Qué les dice usted?

En el ambiente de fútbol procuro no mezclar los tantos y dejar que cada uno piense como le plazca.

¿Qué recuerda de aquella experiencia de 1979 cuando, en el exilio, ustedes intentaron llevar banderas y carteles, aprovechando la gira de la Selección por Berna e Italia, para denunciar al mundo desde las tribunas cómo estaba reprimiendo y asesinando la dictadura?

No hay demasiado para contar. Algunos compañeros hicieron una pancarta denunciando a la dictadura militar y la pusieron detrás de uno de los arcos. La televisión argentina se encargó de ocultarla (creo que apareció una vez o dos, nada más) y el resto del periodismo cómplice no dijo una palabra del hecho.

¿Qué lecturas recomendaría a un joven?

A mí me ayudaron mucho Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire y Para leer al Pato Donald de Dorfman y Mattelart. También Eduardo Galeano, John William Cooke, Marx, por supuesto, Sartre, y muchos otros. Y en cuanto a la literatura de ficción, por llamarla de algún modo, a mí me gustan mucho Cortázar, Borges, Delibes, García Márquez, Rulfo, Julio Ribeyro, Kafka, Onetti, Poe, Tolstoi y tantos otros.

¿Y qué música recomendaría?

Eso es muy personal. A mí me gusta la música popular. El tango de Troilo, Pugliese, Piazzola, los cantores Goyeneche, Floreal Ruiz, Gardel, Ángel Vargas, entre tantos otros, los brasileños Vinicius, Chique Buarque, Maria Bethania, la nueva trova cubana con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, el flamenco español, Bebo Valdés, el Cigala, Serrat, Mercedes Sosa, y el folclore argentino. Chabuca Granda, por supuesto. En fin seria larguísimo detallar a todos los músicos que me emocionan.

Si condujera un programa de radio, ¿de quién le encantaría recibir la visita para charlar dos horas?

En este momento me gustaría mucho hablar con Chávez, uno de los líderes del cambio en Latinoamérica.

Dígame Cappa, ¿cómo era Eduardo Villar, el crack de Villa Mitre del que usted siempre habla y que tanto lo conmovió en Bahía Blanca?

Un jugador de una gran habilidad y conocimiento del juego. Gambeteador, preciso, rápido en distancias cortas, goleador, elegante y ya en aquella época polifuncional. Jugaba y muy bien y en varios puestos. Aún conservo mi admiración y cariño por él. El primer crack de verdad que vi en mi vida.

 

COMENTARIOS (201)

Leer todos los comentarios
JEtJDaaFdR

GLtOYt

crorkzz com

BsaOpf Very good article post. Much obliged.

crorkservice fiverr

7truyn Well I sincerely liked studying it. This information provided by you is very constructive for proper planning.

AGREGAR COMENTARIOS

La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad de los textos, y el buen uso del lenguaje: las malas palabras y los insultos no serán publicados.